Un giro en la investigación gracias a un testimonio revelador
La causa por el asesinato de Nanci Godoy en Corrientes tuvo un avance significativo luego de que Joaquín Leguizamón, hermano de Rosa Leguizamón, una de las principales imputadas, aportara información crucial sobre el paradero del cuerpo de la víctima y los detalles del ataque. Gracias a esta declaración, la policía logró localizar los restos de la docente rural junto con sus pertenencias, incluyendo su cartera, campera y celular, elementos que podrían resultar determinantes para esclarecer lo ocurrido.
El dato brindado por Joaquín no sólo permitió encontrar el cuerpo, sino que también aportó indicios sobre la dinámica del ataque, que según su testimonio, fue llevado a cabo por un grupo. Esta información abre nuevas interrogantes sobre los roles y responsabilidades dentro de ese grupo, lo que añade presión a las próximas etapas de la investigación.
Implicaciones y nuevas diligencias en marcha
Con el cuerpo localizado, la fiscalía y las fuerzas de seguridad se encuentran abocadas a reconstruir con mayor precisión los acontecimientos que derivaron en la muerte de la docente. La expectativa está puesta en la declaración que la propia Rosa Leguizamón brindará este lunes, cuya participación en la agresión es central para el avance judicial.
Por otro lado, un elemento destacado es la declaración del hijo de Rosa, un adolescente de 13 años, que rindió testimonio en la Cámara Gesell. Los investigadores consideran que pudo haber estado presente durante el ataque, lo que convierte sus palabras en una pieza clave para entender el contexto y la secuencia de los hechos, así como para determinar las responsabilidades individuales dentro del vínculo del grupo involucrado.
Un caso que conmueve y desafía
El crimen de Nanci Godoy ha generado una fuerte repercusión social y política, debido al carácter brutal del ataque y al perfil de la víctima como docente rural. La nueva evidencia aportada y la continuidad del proceso judicial son pasos decisivos en la búsqueda de justicia, aunque las incógnitas sobre el móvil y los detalles específicos del crimen persisten.
A medida que se profundizan las declaraciones y se analizan las pruebas, el sistema judicial enfrenta el desafío de desentrañar una trama compleja que involucra no sólo a los sospechosos directos sino también a miembros de sus familias. La atención pública permanece alerta, exigiendo transparencia y celeridad en la resolución del caso.










