Un desencuentro que va más allá de lo habitual
La disputa política en Neuquén volvió a escalar cuando la senadora Nadia Márquez, representante del espacio La Libertad Avanza y alineada con el presidente Javier Milei, respondió con un fuerte mensaje a Tanya Bertoldi, ministra del gabinete provincial ligada a Rolando Figueroa. El conflicto tomó estado público tras un acto donde Bertoldi cuestionó la política oficial sobre créditos de vivienda, describiendo la gestión como una “motosierra” impulsada por el gobierno nacional.
En ese contexto, Márquez no solo reclamó por el tono y las críticas sino que expresó con contundencia un pedido de silencio que dejó en evidencia la tensión interna en la provincia: “Callate la boca”, dijo en un contraste directo con las declaraciones de Bertoldi. Este intercambio evidencia las dificultades que atraviesan las relaciones entre las fuerzas provinciales y el oficialismo nacional liderado por Milei.
Ciudadanos y proyecciones electorales en la mira
Más allá del enfrentamiento retórico, Márquez aclaró además que el gobernador Rolando Figueroa no es un aliado de su espacio ni del presidente. Además descartó cualquier tipo de acuerdo electoral provincial con la gestión actual. Estas definiciones apuntan a consolidar una estrategia propia de La Libertad Avanza en Neuquén, con la intención de diferenciarse claramente de los sectores vinculados al gobernador.
El cruce muestra a la vez una disputa no solo de poder sino de narrativas, con una oposición en la provincia que se consolida y al mismo tiempo busca proyectarse nacionalmente dentro del espacio que encabeza el presidente Milei. La tensión puede marcar la agenda política regional de cara a futuras elecciones y definir alianzas o rupturas necesarias para competir en el escenario neuquino.
El alcance nacional de una disputa regional
Si bien el choque comenzó por declaraciones vinculadas a políticas públicas locales, la envergadura del enfrentamiento es un reflejo del impacto que tiene la construcción política del presidente Milei sobre intendencias y gobernaciones que aún no han definido claramente su vínculo con el oficialismo nacional. La firmeza con la que Márquez respondió a Bertoldi expresa un mensaje de fortaleza hacia el electorado que apuesta por el cambio, pero también un desafío hacia las construcciones políticas del interior que conviven con esta nueva hegemonía.
Este episodio revela con claridad que las disputas territoriales serán clave en la consolidación del poder político de Milei y sus aliados, con debates álgidos que pueden ir más allá de la retórica de campaña y modificar el mapa político provincial y nacional en los próximos meses.












