Una temporada con números críticos en La Pampa
La hotelería y gastronomía en La Pampa muestran indicadores alarmantes a pocos meses del inicio de la temporada estival. La Asociación Hotelera y Gastronómica de la provincia, encabezada por Victoria Altube, advirtió que las tarifas congeladas y un nivel de ocupación que no supera el 30% dificultan la gestión económica de los establecimientos. A esto se suma un incremento en las deudas previsionales, que presionan aún más a los empresarios del sector y a sus empleados.
Carreteras en estado crítico: un problema que hoy amenaza el turismo
Uno de los principales factores que contribuye a la crisis que atraviesa la hotelería pampeana es el deterioro de las rutas provinciales y nacionales que conectan distintos puntos turísticos. Victoria Altube señaló que las malas condiciones de los caminos no solo afectan la llegada y circulación de turistas, sino que también perjudican el abastecimiento y el acceso a servicios vinculados con la actividad turística y hotelera.
Se destacan tramos con baches, falta de señalización adecuada y demoras en las obras de mantenimiento, que generan una serie de inconvenientes vinculados a la seguridad vial y la experiencia del visitante. Según consigna la representante del sector, sin una mejora sustancial en el estado de esas vías, la situación podría derivar en el cierre definitivo de varios establecimientos hoteleros y gastronómicos, poniendo en riesgo la continuidad del sector en el mapa económico y turístico de la provincia.
Tarifas congeladas y caída de la ocupación: una combinación letal
Los resultados muestran una caída significativa en la ocupación hotelera que no llega al 30%, una cifra preocupante si se tiene en cuenta la temporada alta que normalmente impulsa la actividad local. La imposibilidad de actualizar tarifas en función de la inflación y los costos crecientes restringe la capacidad de los negocios para afrontar sus gastos operativos, como salarios, servicios y mantenimiento.
En este contexto, la carga de deudas previsionales se torna una preocupación adicional: los empresarios temen no poder cumplir con estas obligaciones sin una recuperación económica suficiente. El equilibrio financiero se vuelve frágil y el horizonte para la próxima temporada es muy incierto.
La respuesta local y la expectativa gubernamental
Desde la Asociación Hotelera se demanda un compromiso urgente por parte de las autoridades provinciales y nacionales para abordar dos ejes principales: mejorar la infraestructura vial y flexibilizar la regulación tarifaria para el sector. Solo con acciones concretas en estos aspectos se podría evitar la desaparición de varios establecimientos y preservar las fuentes de trabajo que dependen directa e indirectamente de la hotelería y gastronomía pampeana.
La situación actual obliga a repensar el rol del turismo en La Pampa y a definir políticas públicas que permitan revertir el deterioro de un sector que históricamente ha sido un motor económico para distintas localidades de la provincia.










