Un proyecto nacido de la necesidad y la memoria
En la ciudad de Luján, ubicada en la provincia de San Luis, Gisela Gatica está en pleno proceso de creación de un emprendimiento que no solo atiende a una cuestión comercial, sino también social. Junto a su hermana, trabaja para abrir una despensa barrial que llevará el nombre de su hijo: ‘Kiosco Benja’.
Este proyecto busca responder a las cotidianas necesidades alimentarias y de consumo básico de los vecinos, en un contexto donde el apoyo estatal resulta fundamental para fortalecer iniciativas que contribuyan a la seguridad alimentaria y al desarrollo local.
Mi Primer Emprendimiento: un nuevo impulso para comerciantes locales
Gisela participó recientemente de la primera clase del programa ‘Mi Primer Emprendimiento’, dictado en la Universidad Provincial de Oficios (UPrO) de Quines. Esta experiencia le permitió conocer las diferentes etapas del desarrollo de un proyecto comercial y las herramientas que ofrece el Gobierno nacional para acompañar a emprendedores.
En esta iniciativa, las personas que se encuentran dando sus primeros pasos en la actividad económica cuentan con capacitaciones, asesoramiento y acceso a recursos que facilitan la consolidación y crecimiento de sus negocios.
Apoyo oficial como motor y respaldo
La emprendedora destacó la importancia de contar con el acompañamiento estatal para sentirse más segura en esta aventura. “Es muy importante que nos acompañen, nos sentimos más seguros con la ayuda del Gobierno”, afirmó. Este acompañamiento incluye asistencia técnica, formación y la posibilidad de acceder a programas sociales que refuerzan el compromiso gubernamental con las economías populares.
En un país atravesado por desafíos económicos y sociales, la alianza entre pequeños emprendedores y las políticas públicas visibiliza una estrategia que busca generar mejores condiciones para quienes trabajan en la economía informal o en la atención directa de las demandas barriales.
Multiplicar servicios para construir comunidad
Más allá de la venta de productos de consumo cotidiano, ‘Kiosco Benja’ planea incorporar nuevos servicios destinados a facilitar la vida de sus clientes y fortalecer el tejido social del barrio. Este enfoque reconoce que los comercios pequeños son, frecuentemente, espacios de encuentro y colaboración que van más allá de lo estrictamente comercial.
El proyecto de Gisela es un reflejo de las iniciativas que surgen desde los propios barrios, respaldadas por políticas públicas que buscan potenciar la economía popular como un motor de inclusión y desarrollo local.










