Inicio del juicio: un acusado que no habló
Este viernes se puso en marcha el juicio oral por el crimen ocurrido en Los Cisnes, Río Grande, que costó la vida de Alberto Scariot y dejó heridas a su hijo. El principal imputado, Fernando Aaron Moreyra, de 22 años, optó por no prestar declaración ante el tribunal, una decisión que añadió un clima de tensión a la instancia judicial.
El caso conmocionó a la sociedad fueguina por la violencia del hecho y la figura del joven acusado. La expectativa está puesta en el desarrollo del proceso y en cómo las pruebas presentadas podrán esclarecer la dinámica de los hechos.
Reproducción del video de la indagatoria
Ante la ausencia de Moreyra para declarar oralmente, la fiscalía y la defensa acordaron que se reprodujera en la audiencia el video de la indagatoria realizada anteriormente. En la grabación, se observan las respuestas del joven a preguntas sobre las circunstancias que rodearon el incidente fatal.
Este material resulta clave para ambas partes, ya que es uno de los pocos registros directos del imputado. Sin embargo, el silencio mantenido en la sala de audiencias subraya una estrategia judicial que podría tener implicancias en el desarrollo del juicio.
Contexto y próximos pasos del proceso
El homicidio y las lesiones se produjeron en un contexto de tensión local, que ha puesto en el centro de la escena judicial a Moreyra. Los delitos por los que se juzga implican graves consecuencias penales, y la comunidad espera una resolución firme.
El tribunal continuará con la presentación de pruebas y testimonios claves para reconstruir el cuadro completo de la tragedia. La expectativa por la sentencia crece a medida que se suceden las audiencias, con un clima de alta sensibilidad social.











