Un cambio en la política monetaria después de casi dos años
El presidente del Banco Central de la República Argentina, Miguel Bausili, destacó que desde hace 723 días no se recurre a la emisión monetaria para financiar al Estado, un dato que marca un antes y un después en el manejo de la política monetaria. Este período muestra un esfuerzo por contener la inflación y lograr una mayor estabilidad macroeconómica en medio de las tensiones que persisten en la economía argentina.
En diálogo reciente, Bausili sostuvo que el organismo proyecta un tercer trimestre con un repunte de la actividad económica, algo que podría fortalecer las finanzas públicas y, al mismo tiempo, potenciar la capacidad interventora del Banco Central. Esta mejora esperada también está alineada con la necesidad de tener una política monetaria más flexible y con «más munición» para el período electoral que se aproxima, en el que la demanda por financiamiento suele incrementarse.
Un Banco Central con herramientas para enfrentar la coyuntura
El titular del BCRA resaltó que, a diferencia de trimestres anteriores, la entidad cuenta actualmente con mayores recursos para intervenir en el mercado, tanto a nivel cambiario como monetario. Esta posición diferenciaría la etapa actual de las que se vivieron en años anteriores cuando la emisión de pesos era la herramienta predilecta para cubrir los desequilibrios fiscales.
Además, se espera que la política monetaria esté orientada a mantener el control sobre la inflación sin desbordes que puedan poner en riesgo la estabilidad económica. Según explicó Bausili, el no haber incrementado la masa monetaria en más de 700 días es una señal de prudencia y una estrategia pensada para contener presiones inflacionarias y evitar la devaluación abrupta del peso.
Desafíos en un año electoral
Con la mirada puesta en las elecciones que se llevarán a cabo en los próximos meses, el Banco Central analiza cuidadosamente cómo debe actuar para apoyar la estabilidad financiera y evitar movimientos bruscos que puedan generar incertidumbre en los mercados nacionales e internacionales.
La preparación de «más munición» se entiende como disponer de mayor capacidad para intervenir en el mercado cambiario y en la política monetaria, con el fin de mitigar eventuales tensiones que se puedan manifestar durante el ciclo electoral. De esta manera, se busca una combinación que favorezca la confianza en la moneda local mientras se mantiene un equilibrio entre las diferentes variables macroeconómicas.
En este contexto, la estrategia del Banco Central formará parte de las herramientas que tendrá el gobierno de Javier Milei para transitar un momento político sensible, donde la estabilidad económica será un eje central tanto para el oficialismo como para la oposición.










